Cuenta de Crédito

Compártelo en las redes
Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Cuenta de Crédito

Se trata de una cuenta a la vista dirigida tanto a profesionales (autónomos) como a personas jurídicas que permite disponer de una cantidad de dinero determinada hasta un límite y en un plazo previamente pactado.

Permite al titular financiar necesidades puntuales de liquidez para atender los compromisos de pago tales como pagos de mercaderías, pagos de materias primas, impuestos, nóminas, facturas de proovedores, seguros sociales, etc.

Características:

·         La cuenta de crédito tiene la misma flexibilidad que una cuenta corriente:  el titular puede realizar cuantas disposiciones desee siempre que tenga saldo disponible y hasta el límite establecido en la póliza. Estas disposiciones las puede efectuar (utilizando el talonario de cheques, mediante transferencia, domiciliaciones, efectivo por caja, etc,.) de forma fraccionada o de una sola vez, volviéndose a generar límite disponible a medida que se vayan produciendo abonos.

·         La cuenta de crédito es flexible con respecto al importe financiado y el plazo: el límite se pacta de acuerdo con las necesidades y posibilidades de pago del profesional, comercio o empresa.

Abraham Alvarez

Cuenta de Crédito

  •         La devolución del crédito (amortización) suele realizarse totalmente a su vencimiento o parcialmente en diferentes momentos, según sean las necesidades planteadas.
  •         El tipo de interés (por lo que se ha dispuesto y por lo que no se ha dispuesto y continua en la cuenta de crédito dentro del límite pendiente de disponer), las comisiones (comisión de apertura, gastos de estudios, comisión de renovación, etc.), interés por el saldo excedido (en caso de que nos excedamos de la cantidad acordada hay que pagar un excedido sobre la cantidad que nos hemos excedido. Este interés será sensiblemente más alto que el interés por el dispuesto y suele ser equivalente a los intereses de demora) y el límite de la cuenta de crédito se negocian entre la entidad que concede el riesgo y el cliente, de acuerdo a las necesidades, posibilidades de pago y garantías aportadas por el solicitante.
  •         Los intereses y las comisiones pagadas  durante la vida de póliza , por utilizarse esta para la financiación de gastos necesarios para el ejercicio de su actividad, son degravables como gastos financieros en el Impuesto de Sociedades o en el IRPF para profesionales autónomos (en estimación objetiva).

Ventajas:

  •         Disponibilidad constante y flexible de fondos para su empresa o negocio (siempre que el límite no haya sido dispuesto en su totalidad) sin tener que buscar nuevas vías de financiación, evitando así los trámites típicos de este tipo de operaciones.
  •         Aplicable a cualquier finalidad: el crédito puede aplicarse a cualquier finalidad, sin necesidad de nueva tramitación ni de tener que justificar los sucesivos destinos del crédito.
  •         Libertad de cancelación: cuando el titular lo desee, puede cancelar la totalidad del crédito, ingresando la parte dispuesta.

Consejos de uso:

 Una póliza de crédito nunca se debe usar para financiar la adquisición de activos fijos (por ejemplo, no debemos financiar la compra de una máquina o de un vehículo con una póliza de crédito. En estos casos, es mucho mejor el préstamo directo o el leasing) ni financiar necesidades permanentes de tesorería ( los flujos de caja negativos en empresas en crecimiento, por ejemplo, deberían de paliarse con fondos propios de la empresa) ni se debe financiar con una póliza de crédito los  impagos de clientes (siendo lo correcto que se sufragasen también con fondos propios).

Las pólizas de crédito deben usarse para necesidades o desfases  puntuales de tesorería, siempre y cuando sea las mismas sean puntuales. Para cualquier otro tipo de necesidad financiera existen productos que se adecuan más a las mismas.

¿Quieres conocerme?