El “para qué” de tu empresa

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El “para qué” de tu empresa

El dueño de una empresa empieza a estar descontento porque sus clientes no son los que le gustaría alcanzar. Los clientes no entienden el mensaje de su producto y esto genera un montón de quejas disminuyendo las ventas. ¿Por qué esto puede estar ocurriendo?

Normalmente un emprendedor abre una empresa pensando ¿cómo voy a ganar dinero? Entonces define el producto y después donde y a quien lo puede vender.

El problema es que los empresarios hacen una empresa “para ganar dinero. ¡Claro y tienen razón!” Pero la mayoría de empresarios no entiende que el dinero es un resultado, no el fin.

El para que es un propósito o una causa…!!

Una empresa de éxito enfoca su “para qué” en el crecimiento personal del empresario y también de sus trabajadores y/o clientes. De esta manera los empleados y los clientes estarán en sintonía con este “para qué”. Si los trabajadores identifican este mensaje, pueden ser más eficaces porque trabajan con un sentido, además, si los clientes identifican este mensaje en el producto, estarán contentos y lo diferenciarán del resto de productos similares.

¿Tu producto o servicio favorece el crecimiento de tus clientes? Si no, aún lo puedes definir.

Wil Visser

Coaching Empresas

Este mensaje debe estar muy claro en todas las formas de comunicación, y que quien lo lea sea capaz de identificarlo fácilmente.

Si utilizas la empresa para tu crecimiento personal, este crecimiento está garantizado. Si la empresa se cierra (espero que no), has ganado este crecimiento que no tiene nada que ver con el dinero. Esto explica el supuesto fracaso de emprendedores con muchos intentos que, de repente, tienen un éxito tremendo. La motivación de ellos nunca fue el dinero, fue algo que va más allá del dinero, que es indestructible, algo que no cambia. Además de saber exactamente para qué estás trabajando, conectan lo que hacen con sus valores, y los valores seleccionan tus clientes y tus empleados. ¿Has tenido, alguna vez, la oportunidad de empezar a trabajar en dos sitios diferentes? ¿Por qué has elegido uno y no el otro? Sentías que encajabas mejor el que has elegido, ¿verdad? Esto es la selección por los valores.

Por otro lado, si abres una empresa por dinero, y esta se cierra ¿qué has ganado? Sólo el conocimiento de cómo no hacer ese tipo de empresa. ¿Aquí de que emociones estamos hablando, los que te dejan crecer o quitar tú autoestima? Eso no te motiva para continuar y encontrar nuevas oportunidades que puedan funcionar.

Vamos a imaginar una empresa de recipientes de cristal para la cocina. Un empresario lo vende para ganar dinero y está insatisfecho porque, sus empleados trabajan solo por un sueldo.  Ellos trabajan, pero no tienen pasión o motivación de mejorar la empresa. Encima los clientes presionan para bajar los precios, para que ellos pueden ganar más.

El resultado es que todo se trata del dinero… Si no obtenemos los resultados deseados ¿qué nos motiva a seguir adelante? Ahí está el problema… ¿de dónde viene la motivación?!!

Otro empresario, por otro lado, sabe para qué fabrica recipientes de cristal para la cocina, él quiere disminuir la contaminación por plástico en el planeta y deja su mensaje muy claro. Aunque los precios sean más elevados que los de su competencia, todos compran sus productos y están encantados de estar contribuyendo para bajar la contaminación e incluso reciben un producto con mayor calidad.

 

Como su motivación no está basada en la ganancia directa de sus productos, está en mejorar el mundo, aunque no obtenga directamente los resultados deseados por su empresa, incluido posibles pérdidas, su motivación continúa siendo salvar el mundo.

Las empresas están para hacer dinero, ¡¡esto está clarísimo!! Para ello necesitamos un plan de negocio y control de flujo. Hasta ahí no hemos cambiado nada. Pero tu motivación y forma de hacer tu trabajo es diferente, y por eso, vienen los trabajadores y clientes que deseas.

¡Manos a la obra! Define tu “para qué” y cuando hables de tu empresa, de forma verbal o escrita, déjalo siempre claro.

¿Quieres conocerme?