Learning by doing: cómo aprender a emprender mediante la acción

Learning by Doing

Un emprendedor no aprende realmente cuando acumula información, sino cuando transforma esa información en decisiones, experimentos y resultados.

Puedes leer cien libros sobre ventas, pero no aprenderás a vender hasta que hables con un cliente.

Puedes realizar varios cursos sobre modelos de negocio, pero no sabrás si el tuyo funciona hasta que alguien esté dispuesto a pagar.

Puedes estudiar cómo presentar un proyecto ante inversores, pero la competencia se desarrolla cuando haces un pitch, recibes preguntas difíciles y mejoras tus respuestas.

Eso es el learning by doing, también llamado aprendizaje experiencial o aprendizaje basado en la experiencia: aprender haciendo, analizando lo ocurrido y aplicando lo aprendido en la siguiente acción.

No significa actuar impulsivamente ni lanzarse sin preparación. Significa sustituir una parte de las suposiciones por experiencias reales y convertir cada acción en una oportunidad de aprendizaje.

¿Qué es el learning by doing?

El learning by doing es una metodología en la que la persona desarrolla conocimientos, habilidades y competencias mediante la participación activa en situaciones prácticas.

En emprendimiento, consiste en trabajar directamente sobre una idea, un proyecto o una empresa real:

  • entrevistar clientes;
  • probar una propuesta de valor;
  • elaborar un presupuesto;
  • calcular el punto de equilibrio;
  • diseñar una campaña;
  • realizar una venta;
  • negociar con un proveedor;
  • presentar un pitch;
  • buscar financiación;
  • contratar o coordinar colaboradores;
  • medir resultados;
  • corregir decisiones.

El conocimiento deja de ser exclusivamente teórico y pasa a utilizarse para resolver un problema concreto.

La teoría del aprendizaje experiencial se suele expresar como un ciclo: experimentar, reflexionar, extraer conclusiones y volver a actuar. La propia literatura académica sobre educación emprendedora destaca esa combinación entre experiencia, reflexión, pensamiento y acción.

¿Qué dice la ciencia sobre aprender emprendiendo?

Una revisión sistemática publicada en Teaching and Teacher Education analizó 33 estudios científicos sobre la utilización y evaluación del aprendizaje experiencial en educación emprendedora.

Las investigadoras Victória Figueiredo Motta y Simone Vasconcelos Ribeiro Galina revisaron trabajos localizados en las bases de datos Scopus y Web of Science. Su conclusión fue que el aprendizaje experiencial puede producir un impacto positivo en la intención emprendedora y contribuir al desarrollo de habilidades y competencias necesarias para emprender. También señalaron que las distintas actividades prácticas generan beneficios diferentes y plantean retos que deben gestionarse adecuadamente. 

La revisión no demuestra que cualquier actividad práctica garantice la creación de una empresa viable. Sus resultados se concentran principalmente en el desarrollo de competencias, la intención emprendedora y el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Por tanto, el mensaje correcto no es: “Hacer cualquier cosa es mejor que estudiar”.

El mensaje correcto es: “Aprendes más cuando utilizas el conocimiento para actuar, observas los resultados, reflexionas y corriges tu siguiente decisión”.

La Comisión Europea también incorpora “aprender a través de la experiencia” entre las 15 competencias del marco europeo EntreComp. Este marco entiende el emprendimiento como la capacidad de actuar sobre oportunidades e ideas para transformarlas en valor económico, social o cultural para otras personas. 

El Ciclo del Aprendizaje Emprendedor

Para que una experiencia produzca aprendizaje debe recorrer cuatro pasos.

1. Actúa

Realiza una acción concreta relacionada con una incertidumbre importante de tu empresa.

No intentes comprobar diez cosas al mismo tiempo. Elige una sola pregunta:

  • ¿Este cliente tiene realmente el problema?
  • ¿Compraría esta solución?
  • ¿Qué precio estaría dispuesto a pagar?
  • ¿Qué mensaje genera más interés?
  • ¿Qué canal consigue clientes con menor coste?
  • ¿Qué característica del producto valora más?
  • ¿Cuánto tarda realmente el proceso de venta?

La acción debe exponerte a información nueva. Hablar únicamente con tu equipo, modificar durante semanas un documento o seguir perfeccionando un producto sin enseñárselo a nadie puede darte sensación de progreso, pero genera poco aprendizaje sobre el mercado.

2. Observa y Mide

Registra lo que ha ocurrido, no solamente lo que esperabas que ocurriera.

Puedes medir:

  • clientes contactados;
  • respuestas obtenidas;
  • entrevistas realizadas;
  • propuestas enviadas;
  • demostraciones solicitadas;
  • ventas cerradas;
  • precio aceptado;
  • coste de adquisición;
  • tasa de conversión;
  • tiempo necesario;
  • objeciones repetidas;
  • abandonos o cancelaciones.

Diferencia entre hechos y opiniones.

  • Opinión: “Creo que la campaña ha gustado”.
  • Hecho: “De 500 visitas, 38 personas dejaron sus datos y 6 solicitaron una demostración”.

3. Reflexiona

La experiencia por sí sola no garantiza aprendizaje. Después de actuar debes detenerte y preguntarte:

  • ¿Qué esperaba que ocurriera?
  • ¿Qué ocurrió realmente?
  • ¿Qué me ha sorprendido?
  • ¿Qué hipótesis ha quedado debilitada?
  • ¿Qué error cometí?
  • ¿Qué información me falta?
  • ¿Qué mantendría?
  • ¿Qué cambiaría?

Esta reflexión evita repetir una acción que no funciona y permite identificar patrones.

4. Ajusta y vuelve a probar

Transforma lo aprendido en una nueva decisión.

Puedes modificar:

  • el segmento de clientes;
  • el problema elegido;
  • la propuesta de valor;
  • el mensaje comercial;
  • el precio;
  • el canal;
  • el prototipo;
  • el proceso de venta;
  • la estructura de costes;
  • la prioridad de la hoja de ruta.

Después, realiza otro experimento. Cada ciclo debe reducir una incertidumbre o ayudarte a tomar una decisión mejor.

¿Qué competencias desarrolla el Learning by Doing?

Aprender haciendo puede contribuir al desarrollo de competencias difíciles de adquirir mediante una participación exclusivamente pasiva.

  • Toma de decisiones: El emprendedor aprende a elegir entre distintas alternativas con información incompleta, restricciones de tiempo y recursos limitados.
  • Resolución de problemas: Los problemas reales rara vez aparecen perfectamente definidos. La práctica enseña a identificar sus causas, dividirlos en partes y probar soluciones.
  • Adaptación a la incertidumbre: Los mercados cambian, los clientes contradicen nuestras expectativas y los experimentos no siempre producen el resultado esperado. Aprender a corregir el rumbo es una competencia central del emprendimiento.
  • Comunicación y Venta: Explicar una propuesta de valor ante clientes, colaboradores, mentores o inversores obliga a ordenar las ideas, escuchar objeciones y adaptar el mensaje.
  • Gestión del Riesgo: Experimentar a pequeña escala permite descubrir errores antes de comprometer grandes cantidades de dinero, tiempo o reputación.
  • Creatividad e Innovación: El contacto con problemas reales, usuarios y restricciones obliga a crear alternativas que no suelen aparecer durante una reflexión puramente teórica.
  • Confianza basada en evidencias: La seguridad emprendedora no debería proceder únicamente del optimismo. Se fortalece cuando el emprendedor demuestra que puede ejecutar, aprender, superar dificultades y conseguir resultados.

Aprender haciendo no significa improvisar

Uno de los principales errores consiste en confundir learning by doing con actuar sin método.

La teoría ayuda a evitar errores conocidos. La experiencia permite comprobar cómo se aplica esa teoría en una situación concreta.

Un proceso sólido combina:

Conocimiento → acción → medición → feedback → reflexión → mejora.

La teoría sin acción puede convertirse en acumulación de información.

La acción sin reflexión puede convertirse en repetición de errores.

El verdadero aprendizaje aparece cuando ambas se combinan.

Siete formas de aplicarlo en tu empresa

1. Valida el problema con clientes

No preguntes únicamente si tu idea “les gusta”. Investiga cómo resuelven actualmente el problema, cuánto les cuesta y qué prioridad tiene para ellos.

  • Acción: realiza diez entrevistas con clientes potenciales.
  • Aprendizaje buscado: confirmar si el problema es real, frecuente, urgente y suficientemente importante.

2. Vende antes de perfeccionar

Intenta conseguir una reserva, una preventa, una carta de interés o un primer contrato antes de desarrollar todas las funcionalidades.

  • Acción: presenta una oferta concreta a cinco clientes.
  • Aprendizaje buscado: comprobar si existe disposición real a pagar.

3. Prueba una propuesta de valor

Crea dos versiones de tu mensaje comercial y observa cuál genera más respuestas.

  • Acción: utiliza dos titulares diferentes en campañas o comunicaciones comparables.
  • Aprendizaje buscado: descubrir qué problema, beneficio o argumento activa más al cliente.

4. Experimenta con el precio

No fijes el precio únicamente sumando un margen a tus costes. Contrasta diferentes paquetes, formas de pago y niveles de servicio.

  • Acción: presenta dos alternativas de precio a grupos comparables.
  • Aprendizaje buscado: entender el valor percibido y las objeciones económicas.

5. Realiza un piloto

Aplica tu solución con pocos clientes antes de escalarla.

  • Acción: ejecuta una prueba con entre tres y cinco usuarios.
  • Aprendizaje buscado: detectar fallos operativos, necesidades no previstas y resultados generados.

6. Entrena tu Pitch

Presenta tu proyecto ante personas que no lo conozcan y anota todas sus preguntas.

  • Acción: realiza cinco presentaciones de tres minutos.
  • Aprendizaje buscado: identificar qué partes de la propuesta no se entienden o no resultan creíbles.

7. Ejecuta una microcampaña

Antes de invertir una cantidad importante, prueba el canal con un presupuesto limitado.

  • Acción: define un público, un mensaje, una llamada a la acción y una métrica.
  • Aprendizaje buscado: obtener una primera estimación del coste de captar interés, contactos o clientes.

Ejemplo Práctico

Una emprendedora quiere crear un servicio de asesoramiento nutricional por suscripción.

Su primera hipótesis es: “Profesionales que trabajan desde casa pagarían 39 euros mensuales por recibir un plan semanal personalizado”.

En lugar de desarrollar durante cuatro meses una plataforma completa, realiza el siguiente ciclo:

  1. Entrevista a quince profesionales.
  2. Identifica que el principal problema no es saber qué comer, sino organizar la compra y cocinar rápidamente.
  3. Diseña manualmente un servicio piloto.
  4. Lo ofrece a diez personas por 39 euros.
  5. Tres compran, cuatro consideran elevado el precio y tres no perciben suficiente personalización.
  6. Descubre que una propuesta centrada en “menús y compra semanal en menos de 20 minutos” genera más interés.
  7. Modifica el servicio y realiza una segunda prueba.

Aunque el primer experimento no haya alcanzado el resultado esperado, ha generado información valiosa antes de realizar una inversión mayor. Eso es aprendizaje emprendedor.

El reto Learning by Doing de siete días

Aplica este ejercicio directamente a tu empresa.

  • Día 1. Identifica una incertidumbre: Escribe la decisión que estás retrasando por falta de información.
  • Día 2. Formula una hipótesis: Utiliza esta estructura: “Creemos que [tipo de cliente] realizará [acción observable] porque [razón]”.
  • Día 3. Diseña un experimento pequeño: Debe poder realizarse rápidamente, con un coste limitado y sin comprometer toda la empresa.
  • Días 4 y 5. Sal al Mercado: Habla con clientes, presenta la oferta, ejecuta el piloto o publica la prueba.
  • Día 6. Analiza los resultados: Compara lo que esperabas con lo que realmente ocurrió.
  • Día 7. Decide: Elige una de estas cuatro posibilidades:
    • mantener;
    • modificar;
    • repetir con mejores datos;
    • abandonar esa hipótesis.

Termina escribiendo la siguiente acción en tu hoja de ruta.

Plantilla para convertir una acción en aprendizaje

  • Hipótesis que quiero comprobar: [Escribe una afirmación concreta]
  • Acción que realizaré: [Describe el experimento]
  • Resultado mínimo esperado: [Define una cifra o comportamiento observable]
  • Coste máximo: [Dinero, horas o recursos]
  • Fecha límite: [Indica una fecha]
  • Resultado obtenido: [Registra datos y evidencias]
  • Qué he aprendido: [Conclusión principal]
  • Qué cambiaré: [Decisión]
  • Próxima acción: [Nuevo experimento]

Errores que debes evitar

  • Hacer sin saber qué quieres aprender: Cada experimento debe responder a una pregunta concreta.
  • Invertir demasiado en la primera prueba: Una prueba inicial debe reducir riesgos, no aumentarlos.
  • Medir indicadores de vanidad: Las visitas, seguidores o impresiones pueden ser útiles, pero no sustituyen indicadores como contactos cualificados, conversiones, ventas, recurrencia o margen.
  • Buscar únicamente confirmación: No preguntes para conseguir que otros validen tu opinión. Busca evidencias que también puedan demostrar que estás equivocado.
  • Ocultar los errores: Un error analizado genera aprendizaje. Un error ocultado suele repetirse.
  • No documentar: Si no registras hipótesis, resultados y decisiones, puedes acabar interpretando los datos según lo que deseas creer.
  • Actuar sin feedback: Los clientes, expertos, compañeros y mentores pueden detectar puntos ciegos que el emprendedor no percibe.

¿Cómo aplica mentorDay el Learning by Doing?

En mentorDay, el emprendedor no trabaja sobre ejercicios empresariales genéricos: aplica cada herramienta directamente a su propia empresa.

La metodología combina reflexión individual, formación práctica, ejecución, feedback e iteración:

  • recibe contenidos y casos aplicables a su proyecto;
  • construye y mejora su plan de negocio;
  • trabaja modelo de negocio, viabilidad, ventas, financiación y estrategia;
  • participa en talleres prácticos;
  • contrasta su empresa con especialistas;
  • presenta su pitch;
  • recibe preguntas y recomendaciones;
  • crea una hoja de ruta;
  • ejecuta el plan acompañado por un mentor.

El programa actual de mentorDay estructura este aprendizaje en tres fases: reflexión, aceleración intensiva y un año de acción acompañada. Incluye contenidos personalizados, talleres aplicados al proyecto, reuniones con especialistas, Investor Day, Demo Day y acompañamiento posterior mediante mentoring. 

Así, el emprendedor no se limita a conocer qué debería hacer. Empieza a hacerlo durante el programa, recibe feedback y sale con decisiones y acciones incorporadas a su hoja de ruta.

Preguntar para reflexionar sobre tu empresa

  1. ¿Qué decisión importante estás tomando actualmente basándote en suposiciones?
  2. ¿Qué podrías hacer esta semana para obtener una evidencia real?
  3. ¿Con qué cliente deberías hablar hoy?
  4. ¿Qué parte de tu producto puedes probar sin construirlo completamente?
  5. ¿Qué indicador demostrará que el experimento ha funcionado?
  6. ¿Qué error estás repitiendo porque no te has detenido a analizarlo?
  7. ¿Qué acción estás retrasando por querer sentirte totalmente preparado?
  8. ¿Quién puede darte feedback útil antes de invertir más recursos?
  9. ¿Qué aprendizaje reciente todavía no has convertido en una decisión?
  10. ¿Cuál será tu próximo experimento?

Checklist: ¿Estás aprendiendo haciendo? 

Comprueba si puedes responder afirmativamente:

  • Tengo identificada una hipótesis relevante.
  • He definido una acción concreta.
  • La prueba tiene un coste y duración limitados.
  • Sé qué resultado voy a medir.
  • Estoy obteniendo información de clientes reales.
  • He registrado lo ocurrido.
  • He separado los hechos de mis interpretaciones.
  • He pedido feedback.
  • He convertido el aprendizaje en una decisión.
  • Tengo definida la siguiente acción.

Si realizas muchas tareas, pero no puedes responder afirmativamente a estas preguntas, probablemente estás trabajando, pero no necesariamente aprendiendo.

Conclusión: Aprende más rápido que tus problemas

En emprendimiento nunca dispondrás de toda la información antes de tomar una decisión.

Tu ventaja no consiste en acertar siempre a la primera. Consiste en aprender antes, más rápido y con menor coste que los demás.

No esperes a terminar otro curso para hablar con un cliente.

No esperes a tener un producto perfecto para comprobar si alguien lo necesita.

No esperes a sentirte totalmente preparado para presentar tu proyecto.

Elige hoy una incertidumbre, diseña una prueba pequeña y sal a buscar evidencias.

La acción genera experiencia. La reflexión transforma la experiencia en aprendizaje. Y el aprendizaje convertido en decisiones acelera tu empresa.

QUIZ

🚀 mentores expertos impulsados por IA para ayudarte a crecer

Si este artículo te ha sido útil, imagina lo que puedes lograr con la ayuda de nuestros mentores IA especializados. En mentorDay hemos creado una colección de herramientas inteligentes que te guían paso a paso para crear, validar y lanzar tu proyecto con éxito. Explora los mentor IA diseñados para cada etapa..

💡 Convierte la teoría en acción

  • ✅ Consulta más TIPs 
  • 📚 Descarga nuestros eBooks y sigue aprendiendo
  • 🚀 Impulsa tu empresa: inscríbete al Programa de Aceleración de mentorDay
  • 🌐 Conecta con otros emprendedores en el próximo networking
  • 🛠️Diseña tu  plan de entrenamiento personalizado para acelerar tu empresa con mentorFIT 
  • 🔄 Comparte esta TIP y ayuda a más emprendedores 👇
LinkedIn
X
Facebook
WhatsApp
Imagen de Jaime Cavero

Jaime Cavero

Presidente de la aceleradora mentorDay, inversor en startups e impulsor de nuevas empresas a través de Dyrecto, DreaperB1 y mentorDay.
COMENTARIOS
Todos los Comentarios
COMENTARIOS

¡Valora este TIP!

Tu opinión es importante para ayudarnos a mejorar

Nº votos «8» - Promedio «4.9»

Sin votos aún. ¡Se el primero en votar!

Lamentamos que no te haya sido útil.

¡Ayudanos a mejorar este TIP!

Déjanos un comentario y dinos como mejorarías este TIP

Ir al contenido