Hobbies como oportunidad de negocio
Esta TIP forma parte del programa de aceleración de empresas (ver +) Recibe todas las ayudas gratuitas para impulsar tu proyecto (inscribete). Haz contactos en el próximo evento de networking (ver+)

0
(0)

Negocios que empezaron como hobbies

El fenómeno de la “gran dimisión” pone de relieve que cada vez más personas optan por emprender en actividades que les resultan atractivas.

Estos emprendedores han conseguido convertir una afición en su medio de vida.

Más de 50 millones de estadounidenses renunciaron de forma voluntaria a su puesto de trabajo en 2021.

El fenómeno de la gran división o gran renuncia fue sobre todo una respuesta al estancamiento de los salarios reales, pero buena parte de los trabajadores optaron por irse como escapatoria a una prolongada situación de desgaste profesional.

Dejar su empleo, les permitió, acometer un cambio vital que, a muchos de ellos, les ha conducido a la senda del emprendimiento:

  • Más de 5 millones de nuevas empresas nacieron el año pasado en Estados Unidos.

Las circunstancias derivadas de la pandemia han tenido un efecto catalizador en este sentido.

A raíz de los confinamientos todo el mundo tuvo tiempo de sobra para redescubrir sus hobbies y explorar nuevas aficiones.

Jesús de las Casas. Madrid

Para algunos, fue una oportunidad para desarrollar lo que los anglosajones llaman side hustle:

Un trabajo adicional que se desempeña al margen del principal esta alternativa les permite complementar sus ingresos y, a menudo, suele tratarse de una actividad que resulta más atractiva e interesante para el profesional.

Convertir una afición en un medio de vida es un sueño para la mayoría de la gente, pero el salto de hobby a negocio supone un auténtico desafío.

Por ello, cada vez más personas prueben la aventura del emprendimiento, a través de, estas actividades a tiempo parcial, manteniendo sus trabajos cotidianos hasta que perciben que la seguridad necesaria para echar al el resto.

La tecnología y las plataformas digitales multiplican las posibilidades para estos proyectos.

Esta magnitud está lejos de alcanzarse en España, donde apenas un 5% de la población se plantea abandonar su empleo antes de encontrar otro, según una encuesta publicada por Adecco en febrero.

Pese a ello, en el ecosistema nacional también existen numerosos casos de éxitos de profesionales que dieron un giro radical a su carrera para emprender.

Un cambio por la salud ambiental

Cuando ejercía como ingeniero de caminos en la administración pública, Carles Surià, vivió de cerca varias experiencias cercanas que le llevaron a tomar conciencia sobre la importancia real de las enfermedades crónicas vinculadas a la contaminación ambiental de las viviendas y espacios de trabajo.

Por esta razón, comenzó a formarse:

Primero por curiosidad, en temas como los tóxicos del aire interior, la composición del polvo doméstico y las radiaciones electromagnéticas, cuenta.

Aunque más de 10 años atrás ya había trabajado en proyectos vinculados con la calidad ambiental y la sostenibilidad, Surià ya optó por dar un giro a su vida a mediados de 2017:

  • Dejó su empleo y fundó hábitat saludable para dedicarse a lo que ya se estaba convirtiendo en una pasión: «el análisis profundo y detallado de los espacios interiores».

Esta iniciativa ayuda a solucionar el malestar de las afecciones que puede sufrir las personas más vulnerables ante estos riesgos, es decir, problemas causados por agentes invisibles.

“No hubo ningún estudio de mercado previo: quería darme la oportunidad de profundizar en un mundo en el que tenía mucho interés», afirma Carles Surià.

Aunque esta pasión ha sido el entre «hilo conductor», reconoce que «eso puede generar algunos efectos contraproducentes como el descuido de los balances».

Carles Suri à, fundador de Hábitat Saludable

¿Puede ganarse la vida haciendo algo que le apasiona?

Angi y Javi eran una pareja de diseñadores gráficos que preparaban su propia boda.

Necesitaban invitaciones y otros artículos para el evento, pero no encontraron ninguno que les gustase de verdad, así que, optaron por hacerlo ellos mismos con un toque muy personal.

A sus amigos les gustaron tanto sus diseños que decidieron compartirlos en Internet.

La buena acogida les animó a hacer pequeños trabajos en su tiempo libre para ganar un dinero extra, pero la demanda creció tanto que, apostaron por, dejar sus empleos y centrarse en este proyecto.

¡¡Y acertaron!!: aquel negocio, que llamaron MR. Wonderful, se ha convertido años después en un éxito rotundo que ha llegado a facturar 30 millones de euros anuales.

Hacer de un “hobby” una profesión es una opción muy atractiva, pero no todas las aficiones tienen potencial para llegar a ser un negocio viable.

Por esta razón, resulta fundamental atravesar una fase de reflexión y testeo para comprender si la idea tiene verdadero recorrido.

En ocasiones, la pasión por una actividad determinada, puede derivar en una falta de perspectiva y una brecha entre la percepción personal del emprendedor y la del mercado objetivo.

Incluso si el proyecto es viable, emprender implica una dificultad y un sacrificio muy importante, junto con altas probabilidades de fracaso.

El fundador de una compañía debe estar preparado para desarrollar un plan de negocio y gestionar recursos, siempre con la mentalidad de que poner en marcha un negocio es una carrera de fondo en la que habrá numerosos momentos críticos.

Estos aspectos dejan claro que dar este salto de “hobby” a negocio no es un camino de rosas, pero sí tiene algunos beneficios destacables.

En primer lugar, contar con un conocimiento extenso de la actividad en la que se va a emprender supone una ventaja competitiva relevante, en la medida en que se conoce de antemano el entorno y la competencia.

Además, sacar adelante un proyecto que podría ser un pasatiempo es un escenario de ensueño para el sueño del fundador de cualquier “startup”.

  • Pioneros del “rap” improvisado:

Al riojano Asier Fernández y sus amigos les encantaba el rap desde que eran chavales.

En concreto, les llamaba la atención el “freestyle”, una variante de la cultura “hip hop” que, desafía a sus participantes, a improvisar rimas contra un adversario sobre una base musical.

Hace una década, la popularidad de esta disciplina ya venía creciendo entre la comunidad hispanohablante gracias a las competiciones organizadas por Red Bull.

Junto con otros dos socios, tuvieron la idea que no se le había ocurrido a nadie, por aquel entonces:
  • Convertir esta actividad en un deporte creando un circuito profesional y una liga.

Le presentaron la idea a la agencia publicitaria en la que trabajaban, Publicis, que no vio potencial en el proyecto.

Siguieron por su cuenta y fundaron Urban Roosters, una propuesta que convenció a Lanzadera, que «aceleró» la idea y, les ayudó a centrar el foco y a obtener financiación.

La competición que crearon “Freestyle Master Series” es una liga en la que participan los mejores del país, que batallan entre sí en jornadas sucesivas.

«Consideramos qué es un deporte mental:

Hacía falta profesionalizarlo y que los mejores cobrasen un sueldo, el objetivo es que el nuevo Eminem no tenga que pasarse a la música, sino que pueda vivir de esto», indica el CEO y cofundador de la startup logroñesa.

Con todos sus eventos sobre retransmitidos online en directo, sus vídeos más vistos en YouTube superan los 20 millones de reproducciones.

El éxito de la fórmula ha permitido que la empresa se expanda, poniendo en marcha competiciones en países de Latinoamérica como Argentina, México, Chile o Colombia, e incluso una liga internacional que enfrenta a los mejores del planeta.

  • Un referente para los ciclistas:

Alejandro Pons e Ismael Labrador se conocieron a finales de 2014 en el programa de incubación de Demium Startups.

Apasionados del deporte y el ciclismo, ambos sabían bien lo incómodo e incierto que era comprar una bicicleta, a través de, páginas web y aplicaciones de segunda mano, que no controlaban el estado de los productos ni gestionaban la operativa de pagos y envíos.

Hablaron con más de 300 ciclistas y que vieron que era un problema generalizado, así que apostaron por crear una plataforma que lo resolviera: Tuvalum.

La “startup” valenciana se encarga de realizar las gestiones necesarias para dar total seguridad a la operación:
  • Tramita cobros y pagos.
  • Recoge y envía las bicicletas de puerta a puerta, las revisa para certificar su estado.

“Cuánto más conoces las dinámicas de una actividad, antes serás capaz de detectar los problemas y generar las soluciones.

Pero hay que tener cuidado: puedes pensar que todos los clientes son como tú, y quizá la respuesta que ves adecuada no les aporta valor a ellos”, apunta su cofundador Ismael Labrador.

Incide en la importancia de hablar con los usuarios para entender sus preocupaciones y problemáticas a resolver.

Tuvalum, que registra el 65% de sus ventas a España, se encuentra en un momento muy positivo. Facturó 8 millones de euros en 2021 y tiene previsto duplicar su cifra de negocio este año.

Labrador advierte que “los hobbies” y los negocios son dos cosas muy diferentes y conviene tener claras las diferencias.

De lo contrario, tu “hobby” se puede acabar convirtiendo en tu mayor pesadilla.

  • Pasión por las reformas:

Hace seis años, Irene Echeverría, vivía en Birmingham (Reino Unido) y trabajaba en la multinacional Aecom.

Esta ingeniera de caminos navarra comenzó a hacer pequeñas reformas como “hobby” en los pisos de alquiler de sus amigos.

Eran, sobre todo, transformaciones sin obras, a través de cambios en la decoración.

Cuando explotó el Brexit, una amiga suya decidió vender la vivienda que había comprado ante el temor de un desplome en el sector inmobiliario.

Echeverría pensó que, si invertía algo de dinero en mejorar la decoración, se vendería mucho mejor.

“La convencí para hacerlo y el resultado fue impresionante: el precio de venta superó sus expectativas. Eso hizo clic en mi cabeza”, recuerda.

Empezó compartiendo las fotos del “antes y después” en Instagram y, viendo que a la gente le gustaban, montó Blanco Metro, un negocio de creación de contenido para redes y “home staging” -una estrategia de revalorización inmobiliaria sin obras-.

Ahora, ya tiene más de 66.000 seguidos en Instagram y un acuerdo de exclusividad con la inmobiliaria DDC.

“Se que es una afición extraña pero desde la adolescencia siempre me ha encantado observar los anuncios de inmobiliarias, y siempre me sorprendía que se vendieran las casas tan mal.

Esa experiencia, junto con mi pasión por la decoración y el bricolaje, ha supuesto una ventaja competitiva importante”, asegura la fundadora de Blanco Metro.

¿Un consejo para alguien que quiera convertir su “hobby” en negocio?.

Irene Echeverría lo tiene claro: “confía en tu intuición y no hagas caso a quienes son pesimistas sin base racional pero, al mismo tiempo, aparta el orgullo a un lado para aceptar las críticas que tengan sentido y pivotar en tu negocio”.

  • El arte de plegar papel

Cristina era abogada y su hermana Beatriz, arquitecta. Sin embargo, desde hace años ambas se dedican a la artesanía en papel.

La historia se remonta a 2012, cuando Beatriz descubrió el origami mientras buscaba nuevas estructuras arquitectónicas.

Le gustó tanto que empezó a practicarlo y, a medida que aprendía, veía cómo lograba crea figuras cada vez más espectaculares.

Entonces era un simple “hobby”, pero abrió un blog llamado Anaquiños de Papel (trocitos de papel en gallego) para compartir sus creaciones.

Poco a poco, y sin haberlo buscado, comenzaron a llegar encargos de amigos, familiares e incluso de particulares y empresas, llegando a trabajar para grandes marcas como Inditex, Cartier y Loewe.

Ante este éxito, Cristina también se animó a practicar, y las dos hermanas decidieron arriesgar y emprender.

“Una cosa es que te guste mucho hacer una cosa y otra cosa es dedicarte profesionalmente a vivir de ello. La parte artesanal y la profesional se tienen que coordinar muy bien para poder vivir realmente de tu pasión”, explica Cristina Velasco.

Con una actividad especialmente intensa en las redes, las hermanas se centran en estudiar, diseñar y elaborar multitud de elementos con papel, además, de realizar talleres de origami presenciales y online.

La cofundadora de Anaquiños de Papel revela que fue complicado sobrevivir a los dos primeros años, pero el negocio fue creciendo.

“La pasión por nuestra profesión es lo que ha hecho que nunca tiremos la toalla”, subraya Cristina Velasco.

Incide en la importancia de hacer números: “no es fácil porque estos reflejan la realidad y muchas veces es dura, pero es mejor enfrentarse a ella cuanto antes”.

¡Valora este TIP!

Haz clic sobre las estrellas para valorar

Valoración «0» - Promedio «0»

Sin votos aún. ¡Se el primero en votar!

Lamentamos que no te haya sido útil.

¡Ayudanos a mejorar este TIP!

Déjanos un comentario y dinos como mejorarías este TIP

Copyright © mentorDay. Permitimos su reproducción total o parcial sólamente para ayudar gratuitamente a personas emprendedoras, nombrando siempre a su autor "mentorDay"

TEMAS
COMENTARIOS
Todos los Comentarios
COMENTARIOS

Translate »
Ir al contenido